Milos, situada en el mar Egeo, es una de las islas más espectaculares y grandes de las Cícladas. Aún hoy, esta isla de ensueño, con sus pueblos tradicionales blancos como la nieve y sus interminables playas de arena, conserva su típico encanto griego. Merece la pena visitar tres iglesias: Panagia Korfiatissa, Panagia Thalassistra y Messa Panagia.