La capital letona, Riga, ha recuperado su antiguo esplendor. Su casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Antiguas casas de comerciantes, la Ópera Nacional y magníficos edificios modernistas han sido renovados y restaurados y adornan extensas avenidas y bulevares. El símbolo letón de la libertad y punto de referencia de la ciudad es la estatua "Milda", entronizada en un imponente obelisco. En los cinco animados mercados se venden especialidades letonas. Por la noche, la vida palpita en el casco antiguo, libre de coches. Las extensas playas de arena blanca también forman parte de la zona urbana de Riga. Lugares de interés: Casco antiguo, Iglesia de San Pedro, Casa de los Cabezas Negras, Nuevo Ayuntamiento, Casa Consistorial, Catedral.