La isla Norman, de propiedad privada, está rodeada de leyendas. Debe su nombre a un pirata. En el pasado, la isla fue refugio de piratas y contrabandistas que se escondían en la bahía. Según la leyenda, aún hay tesoros enterrados en las numerosas cuevas de la isla. Destaca el barco Willy T., un restaurante flotante anclado en la bahía.