La isla de San Mateo, de 54 kilómetros de longitud, se alza en medio del mar de Bering. Junto con su isla hermana Hall, la isla es uno de los últimos puestos de EE UU antes de llegar a la Federación Rusa. Valles, acantilados, montañas y tundra caracterizan el paisaje de la isla. En la isla, declarada reserva natural, viven zorros árticos y álcidos.