Esta pequeña ciudad del extremo norte de Noruega está situada en la isla de Havøya, a 71 grados de latitud. La principal fuente de ingresos de sus habitantes es la pesca y el turismo. No lejos de la ciudad, uno de los mayores acantilados de aves domina el paisaje y ofrece a los visitantes una oportunidad ideal para observar las numerosas especies de aves.