Brønnøysund es una pequeña e idílica ciudad donde se unen el mar y la tierra. Son la iglesia y las empresas pesqueras, comerciales y de servicios las que han dado forma a Brønnøysund. El nombre de la ciudad procede de los numerosos pozos y manantiales que utilizaban los marineros. La ciudad se fundó a principios de siglo. Merece la pena visitar: el casco antiguo con sus casas de principios de siglo, la "Havngata", la iglesia "Bronnoy", la zona recreativa de Svarthopen, las cuevas "Hulebo" cerca de Frokenosen y "Torghatten", la montaña con el agujero.