La capital de Serbia está situada en el centro del país, a orillas del Danubio. La "Ciudad Blanca", como también se conoce a Belgrado, está considerada la metrópoli dinámica y cultural de Serbia. El paisaje urbano de Belgrado sigue caracterizándose por la arquitectura socialista, pero el casco antiguo también presenta edificios de épocas más antiguas. Culturalmente, Belgrado tiene mucho que ofrecer. En la ciudad hay numerosos teatros, entre ellos el Teatro Nacional de Belgrado. Los interesados en la historia de Serbia pueden visitar el Museo Nacional Serbio, el Museo del Ejército o el Museo de la Aviación.