El archipiélago de Aldabra es el mayor atolón del mundo y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1982. La enorme laguna interior del archipiélago se llena de agua dos veces al día. La naturaleza virgen ofrece una experiencia única a los visitantes. Los interminables arrecifes de coral y la laguna son perfectos para practicar snorkel y submarinismo. En un paseo por la desierta playa de arena, puede tener la suerte de avistar tortugas gigantes, varias especies de aves y otros animales raros.