La ciudad francesa de Arlés está situada no lejos de la pintoresca Costa Azul, a orillas del Ródano. Con unos 300 días de sol al año, Arlés es uno de los lugares más bellos de la Provenza. En ella se pueden visitar numerosos edificios e iglesias antiguos, inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Entre ellos destacan el anfiteatro, los restos del antiguo acueducto y la catedral de Santa Throphime d'Arles. Las playas de Salin-de-Giraud no están lejos de Arles y ofrecen mucho espacio para pasar un día de relax. Los que prefieran ver más del campo pueden ir de excursión por la hermosa Camarga.